
Titulo del Sermon: La Gracia de Dios | Pastor: Jose Martin Garcia | NOTAS

Titulo del Sermon: La Gracia de Dios | Pastor: Jose Martin Garcia | NOTAS

Titulo del Sermon: El Comportamiento | Pastor: Jose Martin Garcia

Titulo del Sermon: Los Falsos Maestros | Pastor: Jose Martin Garcia

“Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.” Juan 21:17
Todos saben que es difícil encontrar buenos amigos. Un estudio dice que para los hombres después de los 40 años, la gran mayoría de ellos dicen que solamente tienen dos amigos en los cuales ellos realmente pueden confiar. Tal vez en la adolescencia y en la universidad tienes muchos amigos por la escuela pero ya que llegas a cierta edad la mayoría de personas se dan cuenta de que solamente tienen dos personas en las cuales pueden confiar. Este estudio dijo que la gran mayoría de estos dos amigos, con uno de ellos trabajan, entonces si llegan a perder el trabajo pierden la amistad, o sea que la amistad no es tanto por gustos en común sino porque todos los días están en el mismo lugar.
La realidad es que la gente batalla para tener amistades. La persona promedio en Facebook tiene 400 amigos, y tú dirías “Con 400 contactos virtuales cualquier persona se siente popular y plena” pero la realidad es que no ha ayudado para nada el concepto de redes sociales para que personas se sientan más plenas o más llenas o con mejores amistades, sino que el índice de soledad y depresión no ha bajado, al contrario, ha subido a tal grado que ya estamos tan obsecionados con las redes sociales y en tecnología que es muy normal entrar a un restaurante y ver a toda la familia, no viéndose a los ojos sino a su celular. ¡Los niños de dos años tienen un iPad! Ser papá en el siglo XXI es mucho más fácil gracias a esto pero al mismo tiempo es una espada de dos filos que está haciendo que las amistades sean menos genuinas y más superficiales, menos profundas y más difíciles de encontrar.
El problema no es: “Eso es para aquellas personas que no son cristianas, nosotros dentro de la iglesia tenemos un buen lugar para encontrar amistades, para desarrollar esos contactos que necesitamos” sino que el problema es que vienes a la iglesia y muchas veces es lo mismo. En vez de tener amistades reales tienes muchas amistades superficiales, o en el peor de los casos, tienes personas que están chismeando y murmurando y en lugar de encontrar amistades seguras que te apoyan, te encuentras con personas que en un momento te están apoyando y en otro momento te dan la espalda y en los peores casos hasta te lastiman y te hieren.
Sin embargo, imposible tener una buena relación con Dios si estamos menospreciando a la esposa de Dios, esto es lo que pasó con Pablo cuando era Saulo, estaba persiguiendo a la iglesia y Jesús se le presenta y le dice: “Saulo, Saulo, porque me persigues?” Aunque Saulo estaba persiguiendo a la iglesia Jesús llega y dice “¡Me estás persiguiendo a mí!” porque la manera en la cual tratas a los demás cristianos es la manera en que estas tratando a Jesús, por más que digas “Sí, yo amo a Jesús” si no estás amando a tu iglesia, si no estás sirviendo, si no estás dando tu vida por aquellas amistades y aquellas personas que conoces en la iglesia, por más que digas “amo a Jesús” no estás amando a Jesús, porque amamos a Jesús a través de amar a su pueblo, entonces ¿cómo hacemos esto?
Les voy a dar 5 principios para poder tener amor genuino:
En Romanos 12:9-10 habla de esto, donde para nosotros lo más normal y típico es que queremos ser percibidos como personas amorosas pero que no nos cueste mucho, que no sea muy difícil.
“Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?” Mateo 5:46
Si solamente amamos a aquellos que nos tratan bien, a aquellos con personalidades que encajan con las nuestras, ¿Que no hacen eso todos? ¿Que no cualquier persona puede amar a quienes le tratan bien? Ser cristiano es aprender la tarea difícil (mas no imposible) de amar a aquellos quienes no te han tratado bien, a aquellos cuya personalidad y forma de ser va en contra de la tuya, entonces, no debemos de tener un amor falso.
“El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.” Proverbios 13:20
El problema es que muchas veces nosotros queremos ser gente positiva y gente que afirma el bien de las demás personas pero nos rodeamos de gente negativa, criticona y amargada que siempre que hablan están hablando de lo malo, oscuro, y no la luz dentro de las vidas de las demás persona.
¿Quieres ser sabio? Rodéate de aquellas personas que son sabias y la contra parte de esto es que si tu vida está siempre rodeada de personas que son necias, de personas que no están tomando decisiones buenas, de personas que no están amando a su esposa, de personas que no están honrando a sus padres, de personas que no están trabajando duro, que no aman a Jesús que no sirven en la iglesia, si te rodeas de ese tipo de gente ¿que crees que va a pasar? La biblia dice en hebreos que las malas amistades corrompen las buenas costumbres, los buenos hábitos, ahora, no estoy diciendo que te juntes solo con gente perfecta por que, #1 no hay gente perfecta y #2 la biblia dice que debemos alcanzar a los perdidos, sanar a los enfermos y apoyar a los quebrantados. Jesús se rodeó de gente muy mala, pero sus amistades primordiales, los discípulos, eran personas que podían afirmar lo que Dios estaba haciendo y afirmar la identidad de Dios. ¡Cuanto más nosotros tenemos que rodearnos de personas que van a hablar palabras de vida y no palabras de muerte, palabras de ánimo y no de desánimo, de amistad y esperanza y no de crítica y desamistad!Asi que, #1 rodéate de ese tipo de persona y #2 se ese tipo de personas que están ayudando a las demás personas a asimilar esa nueva identidad que tenemos en Cristo.
“Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.” 1 Pedro 4:7-9
¡Abre tu hogar! De hecho dice aquí la palabra hospedar, cuando estamos pensando en hospedar creemos que se están quedando a dormir en la casa pero aquí literalmente significa “ser hospitalario”. Recibir a personas en tu hogar. Parte del cristianismo y algo básico del cristianismo es que no solamente se ejerce en un edificio religioso, se ejerce en el hogar, se ejerce con familia, se ejerce en lo más íntimo de nosotros. Abrir tu casa y comer con cristianos es una parte fundamental de la iglesia, de hecho cuando estudiamos la iglesia de Hechos, vemos que vez tras vez que se juntaban en sus casas a comer. Quizás digas: “¿Qué no tenían nada que hacer?” Porque para nosotros, si no hay nada que hacer, entonces puede venir gente a nuestra casa, pero para ellos eso era vital, eso era importante. “El fin de todas las cosas se acerca entonces voy a abrir mi hogar.” Eso puede producirse de manera orgánica. Tenemos que ser personas que hacemos eso. Entiendo que por el tipo de vidas que llevamos la mayoría, si no lo planeamos, si no agendamos, difícilmente va a suceder. Ser hospitalarios y recibir a las demás personas convierte al discipulado en algo diferente a la enseñanza. Una enseñanza es cuando yo te doy información, un discipulado es cuando abro mi vida y digo: “ven, quiero que me conozcas, quiero que entres a mi hogar, quiero que seas una amistad íntima, quiero guiarte”. Es diferente que la gente te vea en tu casa que en la iglesia, es muy fácil ser falso en la iglesia, pero en tu casa, cuando la gente ya ve cómo te responde tu hija… ¡que miedo! Cuando la gente ya ve como interactúas con tu esposa… ¡que miedo! Cuando la gente puede verte, abrir tu refrigerador y ver qué tienes ahí, van a saber que eres un glotón, borracho, quien sabe, pero cuando abres tu casa para recibir a las personas estás bajando la guardia y esto es vulnerabilidad lo cual produce amistades verdaderas, donde no estás amando una copia falsa de alguien, estaás amando el original.
“Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” Colosenses 3:13
Todos somos humanos y todos nos vamos a fallar. La clave para una buena amistad no es una amistad que nunca falla, es una amistad que es pronta a perdonar. La realidad es que la biblia dice “maldito el hombre que confía en el hombre”. El ser humano es muy cambiante, es muy inconstante, y te va a dejar abajo. Necesitas saber que yo como pastor te voy a dejar abajo en algún momento, a lo mejor ya lo he hecho, a lo mejor lo estoy haciendo y espero que no a propósito, pero yo como pastor desafortunadamente por ser humano, te voy a dejar abajo, pero ¿sabes qué? Ustedes como miembros de la iglesia me van a dejar abajo a mí también; ustedes como amigos o hermanos se van a defraudar, y cada uno de nosotros, si tenemos amistades lo suficientemente largas, nos vamos a lastimar y herir, aunque no queramos lo vamos a hacer, ¿Qué es lo que necesitamos aprender a hacer? Amar como dice Colosenses.
Perdona así como Cristo te ha perdonado a ti, ¿cuántas veces hemos ofendido a Jesús y qué hace Él? ¿Se cambia de iglesia? Él se queda, Él apoya, perdona, anima, soporta. Así también debemos de amar y soportar porque así como no hay familia perfecta, tampoco hay amistades perfectas y por eso el perdón es algo vital, no es opcional.
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:34-35
Van a haber momentos en los cuales los que te rodean te van a amar y otros momentos no te vas a sentir amado, entonces, recibe amor, no hablando tanto de tus amigos o gente cercana sino de Dios, porque es imposible amar como Dios nos pide sin antes recibir el amor que Dios tiene por nosotros.
¿Cómo debemos de amar? Así como Cristo nos ha amado. Es imposible saber amar sin antes recibir ese amor divino. Antes de ser canales de amor, necesitamos ser recipientes de amor. Antes de ser mensajeros, necesitamos ser destinatarios. Ama a los demás como Cristo te ha amado, esto está super dificil, por eso tenemos que depender, no de un amor que nosotros producimos, sino de un amor que nosotros transmitimos. Así como la luna no produce su propia luz sino que simplemente refleja la luz del sol. Así también nosotros no producimos nuestro propio amor sino que reflejamos el amor que hemos recibido de Jesús y lo transmitimos a las demás personas. ¿Cómo nos ha amado Jesús? dice la biblia: “mayor amor tiene nadie que esto: que alguien de su vida por sus amigos”. Jesús nos ha dado el ejemplo a seguir, que el amor real es el amor que se sacrifica, es el amor que da todo y entrega todo y esta es la realidad, que cuando nosotros le fallamos dice la biblia que “aun siendo pecadores cristo murió por nosotros.”
Entonces en vez de ojo por ojo diente por diente, hay que hacer bien a aquellos que nos hacen mal, hay que tratar bien a aquellos que nos hacen mal y tú dices “¿¡Pero cómo!?” No estás solo, Dios ha prometido mandar a su Espíritu Santo para ayudarnos en esta labor gloriosa de poder amar a nuestros hermanos cristianos. ¡Que Dios nos ayude! Ustedes tal vez crean que nada mas ha sido su experiencia, pero al hablar con muchos pastores y muchas iglesias, de lo que más sufren las iglesias son de enemistades de adentro, de disparos del mismo ejército en las espaldas. Aprendamos a reconocer que hay un enemigo común y eso es el diablo y que hay una meta común y eso es el evangelio y hay un fin común y eso es que Dios sea glorificado al exaltarle en las naciones y que eso sea suficiente para desarrollar amistades que realmente son genuinas no fingidas.

¿Estás viviendo con un sentir de culpa y sin esperanza? El alivio y esperanza que todo ser humano necesita solo se hace nuestra cuando creemos en a lo que la Biblia le llama Evangelio. La palabra “evangelio” simplemente significa “buenas noticias”. El Evangelio son las buenas noticias de que a pesar del pecado y de la imperfección, todas las personas pueden ser perdonadas, restauradas y aceptadas por Dios por medio de la fe en Jesús.
El mensaje del evangelio no comienza con los humanos sino con Dios. Al principio de la historia, Dios creó los cielos y la tierra. Todo lo que Dios creó era absolutamente perfecto. Aunque todo lo que Dios creó fue inicialmente bueno, sabes que ahora las cosas son muy diferentes en el universo. En donde la armonía, la paz y seguridad alguna vez impregnaron el mundo natural, deterioro y devastación ahora son los que reinan el mundo. Donde la paz, aceptación e igualdad alguna vez caracterizaban las relaciones humanas, conflicto, explotación y dominación ahora son experiencias diarias para todos.
¿Cómo se infiltraron la corrupción y el caos a nuestro universo? La respuesta es “pecado”. El pecado es la causa de nuestra necesidad del perdón y la restauración que brinda el evangelio. El pecar es violar los mandatos de Dios en nuestros pensamientos, voluntad, o acciones. El término que se traduce como pecado en la Biblia es un término utilizado en el tiro con arco que conlleva la idea de fallar al blanco o al objetivo. En cuanto a la moralidad y la santidad, el blanco al cual fuimos creados para atinar es un estado de una completa perfección moral. Tanto la Biblia como la experiencia humana revelan que toda persona quedamos cortos en darle al blanco de moral perfecta y santa. Ninguno de nosotros llegamos cerca de honrar perfectamente a Dios en todo lo que hacemos. En la Biblia Dios dice de la raza humana que, “todos pecaron, y están destituidos de la Gloria de Dios…” (Romanos 3:23 RVR1960). Si somos honestos, nuestra experiencia diaria de una vida normal comprueba que la descripción que la Biblia da de nosotros es verdadera.
El momento en que nuestros primeros padres humanos, Adán y Eva pecaron, ellos experimentaron una corrupción espiritual radical. En ese momento tan trágico abrieron un portal proverbial por el cual el pecado, la muerte y descomposición que este trae, fueron permitidos entrar a nuestro universo. Como descendientes espirituales de Adán y Eva, todos nos volvimos pecadores por naturaleza y por elección.
No podemos enojarnos con Adán y Eva por el hecho de que compartimos de sus consecuencias del pecado. En respuesta a la tentación, todos hemos pecado individualmente contra Dios en pensamiento, palabra y hecho. Todos los días pecamos por omisión al no hacer el bien que deberíamos, al igual que por hechos de comisión al hacer aquello que no debemos. Ningún humano irá al infierno o experimentará la eternidad sin Dios principalmente por el pecado de Adán y Eva. Nosotros somos responsables por nuestros propios pecados. Específicamente, somos responsables por creer o no el evangelio y recibir o no el remedio de Dios por nuestros crímenes espirituales.
Pero ¿por qué iniciar la explicación de las Buenas Noticias del Evangelio hablando de nuestro estado pecaminoso? La razón es porque no podemos entender que tan maravillosas son las Buenas Noticias del Evangelio a menos que primero entendamos las malas noticias de nuestro pecado y culpa. Cuando comprendemos lo mucho que necesitamos el perdón que Jesús ha proveído, entonces podremos entender que tan lleno de gracia es Él, y que tan asombroso es el hecho de que podemos tener una manera de ser aceptados por Él.
Si estás sintiendo el peso de la culpa y condenación, ¡hay Buenas Noticas para ti! Ya que Dios no solamente es justo sino lleno de amor, ¡Él ha ejecutado un rescate por ti! Dios vino al mundo como el hombre Jesucristo. Él vivió una vida perfecta por ti, murió en tu lugar por tus pecados en la cruz, y resucitó de la muerte. Él ha prometido perdonar los pecados del pasado, presente, y futuro de todos los que confían en Él. Él ha prometido convertirte en una nueva persona de adentro hacia afuera. Él elige ver solamente la justicia de Dios cuando te ve a ti por el resto de tu vida, en tus mejores y peores momentos si le pides a Jesús que te perdone y que te haga parte de Él. ¿Cómo es esto posible? Porque, como Pablo escribió en 2 Corintios 5:21, “Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.” (NTV)
La Biblia dice que experimentar el perdón y comenzar una relación con Dios es tan simple como confiar en Jesús y confesar tu fe en Él. La promesa de Dios para ti es, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9 RVR1960)
Si estás listo para conocer a Dios y recibir su perdón, aquí hay una sugerencia de oración que puedes usar para expresar tu corazón hacia Él:
Padre, entiendo que soy culpable y estoy roto. Creo que tu Hijo, Jesús, murió por mis pecados, que resucitó y vive hoy. Estoy poniendo mi confianza en Él para el perdón de mis pecados y restauración de mi relación rota contigo. Perdona mis pecados. Lléname con tu poder para comenzar a vivir una vida para ti. Basándome en mi fe en la vida, muerte y resurrección que Jesús logró por mi, creo que tú me has aceptado como tu hijo para siempre. En el nombre de Jesús oro.
Amén.

Estudio: Pastor Jose Martin Garcia

Pastor Invitado: Julio Camacho

Estudio: Pastor Eliazar Diaz

Estudio: Pastor EliazarDiaz